LA EVALUACIÓN EN TIEMPOS DE CAMBIO
Primeramente, debemos entender que el proceso educativo debe estar centrado en el aprendizaje de los alumnos, por tanto, lo que se evalúa son los proceso de alto nivel alcanzados por el educando. (Reflexión, criticidad, el pensamiento creativo, la aplicación de los conocimientos, entre otros)
Por consiguiente, los alumnos son sujetos evaluadores, capaces de hacer una valoración de su propio aprendizaje y el de sus compañeros aplicando así la autoevaluación y la coevaluación.
Todo aprendizaje debe ser clave, o sea, que sea aplicable al contexto personal, académico y social; transferible, es decir, que refuerce otras competencias; y transversal que sean relevantes a todas las disciplinas.
Es indiscutible que la evaluación se encuentra en cada ámbito de nuestra vida, puesto que permanentemente emitimos juicios valorativos, que permitirán una mejora continua, tanto en el alumno, como en el profesor y esto coadyuvará para hacer más eficaz el proceso educativo.
En este sentido, la evaluación se concibe como un proceso dinámico, continuo, sistemático e inclusivo, encaminado a los cambios de actitudes y rendimientos, mediante el cual se verifican los logros adquiridos en función a sus metas establecidas por el docente-alumno.
Evaluar y medir son dos términos que se han venido empleando y esto han permitido generar gran confusiones dentro de la evaluación, puesto que, medir es visto habitualmente, tanto por los profesores como por estudiantes, como sinónimo de evaluar ya que, generalmente se traduce a una calificación. Sin embargo, la función esencial de la evaluación es medir la capacidad y el aprovechamiento de sus estudiantes. Que indican el grad o de dominio del contenido y las conductas enseñadas, durante un periodo de tiempo.
Por consiguiente, la razón más simple por la que los docentes miden a sus alumnos por medio de calificaciones: es porque están obligados a hacerlo, es decir, es un tipo de evaluación oficial que se debe llevar a cabo para determinar si es promovido o no. La evaluación son juicios de valor que el docente establece a partir de la recopilación de evidencias para emitir un puntaje.
La finalidad de la evaluación, es mejorar el desempeño de los estudiantes rescatando las debilidades y fortalezas, para el desarrollo de nuevas capacidades que le permitirá un desenvolvimiento eficiente al enfrentar los retos de la sociedad actual.
Este enfoque de evaluación implica un dialogo constante y una retroalimentación permanente con los alumnos; requiere además, una autoevaluación de la práctica docente, de las estrategias, actividades o recursos empleados con el fin de actualizarlos. De tal forma que se tome decisiones necesarias para mejorar la práctica y buscar el tipo de ayuda que los alumnos requieren para favorecer su aprendizaje y su autonomía.
A manera de conclusión, la evaluación, desde esta perspectiva, ofrecerá a los actores del hecho educativo información útil y relévate para mejorar cada uno sus acciones. A los alumnos para que el conocimiento construido sea más amplio, significativo y profundo. Mientras que a los profesores, les permite hacer su actividad didáctico pedagógica más eficaz en cuanto a promover mejores aprendizajes.